ROBÓTICA

Fábricas con luces apagadas. ¿Mito o realidad?

Se tiende a pensar que los robots nos van a quitar los puestos de trabajo mientras que otros argumentos auguran que hay trabajos que no son automatizables. ¿Sabemos en qué realidad nos encontramos? ¿Son viables las fábricas autónomas?

Con la llegada de la industria 4.0 se han lanzado mensajes apocalípticos sin analizar de manera profunda cuál es la realidad de la robótica y la automatización industrial, su capacidad y sus consecuencias para las organizaciones a medio y largo plazo.

Fabricas con luces apagadas. ¿Qué es y ejemplos

Cuando hablamos de robots industriales puede ser que lo primero que nos imaginamos sean las fábricas altamente automatizadas que podemos ver en el sector automotriz. Y es cierto, en los vídeos que os mostramos habitualmente apreciarás espectaculares líneas de ensamblaje y de soldadura milimétricamente diseñadas. Lo que tal vez no veremos en dichos vídeos son los cientos de ingenieros y técnicos que se preocupan de que al día siguiente las líneas produzcan un poco mejor que el día anterior.

La realidad de la empresa ordinaria es que se encuentra a años luz de que las fábricas trabajen por sí solas. Puede haber algún ejemplo muy excepcional a nivel mundial, y si tenemos la oportunidad de mostrártelo lo haremos encantados, pero será una excepción. A día de hoy es prácticamente imposible automatizar todos los procesos por diferentes motivos, pero si deseas que tu empresa sea lo más competitiva posible, gane en rentabilidad y siga creciendo, te recomendamos que automatices todo lo que esté en tu mano de manera paulatina.

Directorio de empresas de automatizacion

Entonces, ¿van a desaparecer los puestos de trabajo? La respuesta es sencilla; los puestos de trabajo se van a transformar. Es decir, tu empresa producirá más y será más competitiva, mientras que tus trabajadores serán formados para realizar operaciones de mayor cualificación, y por lo tanto, alcanzarán categorías profesionales que tendrán mayores remuneraciones. Podría ser una utopía pero la realidad es que lo estamos viendo todos los días. Ahora la reflexión que debemos de hacer es si las empresas se están adelantando a sus necesidades formando a sus trabajadores en este sentido, pero ese es otro cantar. Desde hace años empresas líderes en su sector como KUKA o Universal Robots están realizando esfuerzos importantes por acercar la tecnología robótica a las organizaciones por medio de cursos y formaciones específicas.

Si bien es cierto que las personas tenemos habilidades que por mucho que nos empeñemos son insustituibles, debemos aceptar que los humanos nos cansamos, enfermamos y por supuesto cometemos errores. Es por ello que la prioridad es comenzar con la automatización de los procesos repetitivos, principalmente los que trabajan con pocas referencias y de alto volumen. A pesar de que los softwares de programación cada vez son más potentes, se están simplificando con interfaces muy intuitivas para adaptarse a las particularidades de la empresa ordinaria. Este aspecto agiliza los cambios de referencia y abre una ventana de oxigeno para los procesos con series cortas y mayor número de referencias.

Hoy en día la automatización del proceso de paletizado se encuentra ya entre una de las prioridades de todas las empresas, pero la manipulación de productos pesados, de procesos en ambientes contaminantes o peligrosos, y las fabricaciones que, por sus requisitos de calidad, exijan niveles muy exigentes de supervisión, son altamente susceptibles de ser automatizados. Los puestos de inspección de calidad son un punto estratégico en toda línea de producción, por lo que tenemos a nuestra disposición sistemas con visión artificial gestionados por algoritmos de Inteligencia Artificial capaces de detectar errores imperceptibles para los humanos a una velocidad increíblemente rápida.

Si bien es cierto que la tecnología robótica es más accesible para las producciones altamente repetitivas, pero también para las que se caracterizan por disponer de muchas referencias y un bajo volumen, hay que ser consciente de que los procesos que dependen de la toma de decisiones en función de diferentes variables son más complejos de automatizar. Este tipo de trabajos es en donde las personas somos insustituibles por nuestra capacidad para evaluar e improvisar.

Nuestras habilidades ofrecen un gran valor para las organizaciones y es por ello que somos imprescindibles y lo vamos a seguir siendo siempre, sin embargo la digitalización de las fabricaciones nos abre nuevas alternativas para transformar el modelo productivo que deben de ir acompañadas de la destreza humana. Con este artículo hemos pretendido reducir un poco más la distancia que existe entre el rechazo a lo desconocido y la automatización industrial. Evidentemente se puede profundizar mucho más en los argumentos, pero es inevitable que no podemos seguir con el mismo modelo productivo que teníamos hace dos décadas cuando el ritmo de consumo y de crecimiento ha aumentado exponencialmente durante ese periodo.

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