ROBÓTICA

La tecnología de Schmalz diseñada a medida mejora un 140 % la producción de su cliente

Las ventosas de Schmalz han logrado que el proceso de automatización de su cliente logre una manipulación eficiente y confiable de piezas troqueledas por medio de ventosas diseñadas a medida.

Lang Metallwaren produktion Neubrandenburg es una empresa dedicada a la producción de piezas de acero inoxidable y metálicas que han sido troqueladas y embutidas. Hasta la fecha la carga de las piezas en un equipo de soldadura por puntos se realizaba de manera manual, pero buscaban una solución que les permitiese incrementar la productividad además de mejorar la seguridad de los operarios que tenían que manipular piezas con muchas aristas.

La tecnología de Schmalz diseñada a medida mejora un 140 % la producción de su cliente

La integración de una célula robotizada que emplea las ventosas SLG de Schmalz para la manipulación de las piezas troqueladas ha logrado incrementar significativamente la productividad en hasta un 140 %. Desde que hace más de seis meses se automatizase el proceso el robot industrial ha movido y verificado más de 180.000 piezas.

Para el cliente la finalidad era encontrar un sistema de fabricación optimizado que les permitiese seguir siendo competitivos en el sector. «Queremos lograr puestos de trabajo modernos, inteligentes e interconectados», asegura Jörg Monsig, director en Lang Metallwarenproduktion Neubrandenburg.

«Seguimos observando dónde podemos evitar actividades manuales monótonas», comenta Jörg Monsig y señala un robot amarillo separado por una valla de protección. El robot toma las piezas de chapa de una mesa Revolver. Hasta hace seis meses aquí había un operador. Él tomaba la pieza plegada y troquelada, la colocaba en la instalación de soldadura por puntos, que la unía con una tuerca suministrada automáticamente. Tras el proceso de unión, él comprobaba el punto de unión. «Trabajos monótonos suelen tender a una tasa de desperdicio excesiva», subraya el director. Además, lo que le perturba es que una sola persona podría trabajar en la instalación, lo que limitaría la producción.

En la dirección de Woldegk deseaban revertir esta situación por lo que según declara Monsig buscaron que «un robot debería tomar desde arriba los componentes y separarlos. Para ello precisamos de una pinza, que permita tiempos de ciclo elevados y que se pueda acelerar a cinco metros por segundo al cuadrado».

Después de comprobar que las pinzas mecánicas para los robots resultaron dar problemas con algunas referencias, optaron por la tecnología de vacío para sortear las dificultades de los grabados, orificios y la geometría tridimensional que disponían las piezas.

«Jörg Monsig y su equipo necesitan una pinza para la automatización robótica, que esté adaptada particularmente a la geometría especial de las piezas de chapa», recuerda el Dr. Florian Fritz, director del proceso de desarrollo de negocio de sistemas de vacío en Schmalz. Para los expertos en soluciones de vacío la solución se encontraba en la ventosa de diseño ligero SLG que permite adaptarse de manera individual a las irregularidades de cada chapa. Gracias a la innovadora tecnología de Schmalz, el cliente puede subir su archivo vía online y hacer a medida la ventosa para de cada pieza troquelada y recibirla en tan solo unos días.

«Para poder suministrar en tan poco tiempo ventosas diseñadas de manera individual y construidas de forma automatizada empleamos impresoras 3D. La tecnología de fabricación aditiva reduce no solo el peso, sino también los contornos que provocan interferencias, ya que se integra la canalización de aire directamente en la End-of-Arm-Tool y, así, se suprime una guía de tubo flexible por separado», asegura el Dr. Fritz.

El proveedor de automóviles ha optimizado su flujo de material gracias a la nueva instalación. Un empleado apila las piezas troqueladas y plegadas en la mesa giratoria Revolver y se encuentra a una distancia segura del robot y del equipo de soldadura automática fuera de la valla de protección. El robot toma las piezas de la mesa forma individual y las sostiene en la instalación de soldadura por puntos. La mesa eleva poco a poco la pila de modo que el robot siempre pueda retirar el componente de la misma posición. La pinza de soldadura se cierra y une una tuerca suministrada automáticamente con la pieza troquelada y plegada mediante una soldadura por puntos de resistencia. El robot sostiene firmemente y de forma segura el componente durante el proceso y, a continuación, lo pasa frente a una cámara que comprueba que la unión se haya realizado correctamente. Después, deja caer el componente sobre una cinta transportadora.

El cliente ha encontrado un gran número de ventajas en la solución propuesta por Schmalz: «Nuestra productividad ha mejorado en un 140 por ciento«, afirma Jörg Monsig. Además, también se ha incrementado significativamente la seguridad en el proceso. «El sistema funciona perfectamente. En seis meses hemos soldado 180 000 componentes sin ningún problema». Los empleados también han aceptado muy bien la instalación. «Hemos podido mejorar claramente las condiciones de trabajo y la actividad es más segura. Se han suprimido las complicadas actividades manuales y ha aumentado el rendimiento de todas personas implicadas. Desde el punto de vista del cambio demográfico se considera un aspecto importante. Estamos muy satisfechos con esta solución», concluye Monsig.

Fuente: Schmalz.com

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