ROBÓTICA

Visión artificial e inteligencia artificial en la fabricación industrial

Actualmente se encuentran bien definidas las virtudes que aporta la robótica en las aplicaciones industriales. Con gran capacidad de producción, aumentan considerablemente su rendimiento cuanto más largas son las series, como sucede por ejemplo en el sector automotriz o el electrónico. ¿Y qué sucede con las series más cortas o no repetitivas?.

La integración de la inteligencia artificial a los sistemas productivos ha creado un nuevo espacio en la producción robótica, o mejor dicho, entre el software y el hardware de un equipo. La falta de un sistema que sea capaz de tomar una decisión secuencial limita considerablemente las capacidades de un robot industrial.

Sectores que requieren de un análisis del producto antes de tomar una decisión, han visto como la interacción de los algoritmos permite aumentar drásticamente las capacidades de un proceso. Al sector alimentario, agrícola, farmacéutico o logístico, disponen de casuísticas que comparten la baja estandarización de sus productos y que por lo tanto requieren de la toma de una decisión para alcanzar los parámetros deseados.

Ventajas de la inteligencia artificial en la industria

Los sistemas de visión en 3D son la extremidad que da sentido al binomio entre robótica e inteligencia artificial. Si deseamos alcanzar producciones flexibles e inteligentes, es imprescindible recabar información detallada sobre el producto para garantizar la optimización del proceso. Esta información permite a un software controlado por inteligencia artificial asumir el control en la toma de decisiones de manera totalmente autónoma. Este cambio de paradigma en la producción está transformando las capacidades de la automatización industrial.

En realidad este cambio de modelo productivo no deja de ser más que un pequeño ajuste y adaptación a las verdaderas necesidades de la industria. Si un software puede tomar decisiones de manera autónoma a partir de las características de cada producto, nos permite aumentar exponencialmente las capacidades productivas de un robot industrial. Estas situaciones son muy habituales en los puestos de picking y en el paletizado de productos en el final de línea. Los robots agrícolas son otro claro ejemplo, ya que tienen que analizar el estado de madurez de cada fruta para tomar la decisión de recogerla ese día o dejarla para el día siguiente.

Integrar software controlados por inteligencia artificial permite la automatización de prácticamente cualquier proceso con la garantía de que cuantos más datos almacena, mayor rendimiento genera.

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